Si tú a mi me dices que esa soy yo pues tendré que creérmelo, no me queda más remedio. Yo más bien lo que veo es una persona que está a unos tres segundos de ser yo. No sé si me vas a entender muy bien. Como cuándo ves una foto tuya y no estás del todo, pues lo mismo. Y hoy me he levantado y he hecho todas las cosas que tenía que hacer. Ru-ti-na. ¿Sigue en pie lo de escribirme una canción? Porque tengo la gran melodía en la cabeza, ella me encontró a mí, lo cual me parece increíble, yo siempre soy la que encuentro. No entiendo porque te resulta tan difícil, sabes no te estoy pidiendo que te arranques los dientes a golpes, no. Solo quiero una letra, bueno no, lo que quiero es algo mío y así poder doblarlo en mil trozos y luego quemarlo si me apetece. Se me cae el pelo y se me van las ganas, y tu madre me dice que te cuide.
domingo, 31 de enero de 2010
jueves, 28 de enero de 2010
Praga se ha vuelto fea
¿Qué nos pasaba después de hacer el amor? Nos volvíamos locos, locos de arriba a abajo. No dejábamos de escribir historias con el sudor de nuestro cuerpo. Pero ¿cómo? Yo no lo entiendo, de verdad. No entiendo que corras por mis venas, tan pequeñito y vas hasta mis mejillas que ya no pueden estar más rojas. Lo de volar se quedo anticuado para nosotros y nos contabamos historias de personas locas con la esperanza de desvanecernos con ellos.
Yo no entiendo, yo no entiendo, no entiendo nada. Pínchame anda, sal un poquito, por aquí y por allí y por todas partes. Luego vuelve con tu capa brillante y con cortes en las manos que yo te pueda curar con mi saliba. No me digas 'algún día' porque ahí si que nunca pasa nada. Yo ya no estoy ya para que no pase nada ¿sabes?
miércoles, 27 de enero de 2010
Era tan loco, tan loco
Tengo esa sensación de felicidad extrema, esa misma que sabes que se te irá en unos minutos, pero que te gustaría agarrarla y hacerla un nudo para que no se colase por ningún agujerito. Me ha venido mientras tomaba un café con mis padres, en la mesa de la cocina, mi padre hablaba sobre algo del trabajo y entonces yo me he puesto a mirar las manos de mi madre, y no sé porque pero algo ha pasado. Qué tontería joder, pero es así, y yo necesito celebrar estas pequeñas cosas para no convertirme del todo en una persona gris. Saldría a la calle a enseñar las bragas, lástima que haga tanto frío.
martes, 26 de enero de 2010
La nieve ha desaparecido del todo aquí
Esta historia es la segunda parte de todas tus historias incompletas. La historia con la que continuas cuando ya no sabes a qué agarrarte. Una historia que puede tener un montoncito de cosas no dichas en una esquina o un puñadito de besos escondidos en el cajón del armario.
Yo por suerte ya tengo a lo que agarrarme con fuerza, pero claro nunca se sabe. Es muy bonito que te descubran pero descubrir resulta aún más fascinante. Y resulta que hoy es un día de un mes de un año y que tú has llegado hasta aquí gracias a varias explosiones, y piensas en que sería un escándalo notar tus costillas en mi cuerpo. Sigues sentada en el mismo sitio, la misma silla, la misma música, pero ahora necesitas pocas cosas para sonreír, quizás sólo necesites una. Y descubres que las voces desde lejos llenan hasta los vacíos más escondidos.
lunes, 25 de enero de 2010
No, no cariño, no estoy cansada
Se me han arrugado los dedos de perseguir sueños que se escapan, tengo las piernas rotas de correr detrás de algo, y lo peor es que ya no recuerdo si merece la pena o no.
Es una realidad que me cuesta ver la luz, lo bonito, los colores cálidos y los días tranquilos, se me escapa lo bueno. Es así, qué le vamos a hacer.
Encontré un cuaderno viejo con cosas que escribía no hace tanto, pero si lo suficiente como para no reconocerme. Me agarro fuerte a tu espalda, ya no tengo miedo de quien soy ni de quien puedo ser. Sólo necesito la piel fina que no llegas a ver, la que desprecias por no encajar. Si me la das haré con ella mi futuro, mi esperanza, la tabla que me rescate.
Las cosas cambian y las cosas nos hacen cambiar, y menos mal.
viernes, 22 de enero de 2010
La intimidad que así comenzaba
Cada vez me gusta más que seamos tan distintos. Te alboroto, te estreso, te desespero y me gusta tanto….Yo soy la chica de los tatuajes escondidos, del pelo alborotado, de todo a última hora y uñas mordidas. La que a veces hace que te ruborices y te muerde hasta hacerte sangrar. Un día a la semana te doy un abrazo lento, con los ojos cerrados. ¿Sabías que llego a paralizarte? Te quedas tan quieto, inmóvil, sin vida. Te la robo por unos instantes y tú no te das ni cuenta. Por eso lo hago poquito, tengo miedo de que se terminen, y yo aún no sé si podría vivir sin ellos. El día que encuentres esta nota te parecerá todo tan ridículo…..lo sé. Me doy cuenta de que me vas dando trocitos de ti, pero yo no me quedó con todos, luego me arrepiento y apareces tú para pellizcarme.
A veces me siento ridícula intentando buscar intenciones escondidas y palabras ocultas, me parece tan enfermizo. En verdad no sé como nos soportamos. Seguro que tampoco sabes que me conformaría con ser solo tu ombligo, de nadie más, solo el tuyo. Quiero ser tu centro, aunque me condene para siempre, no me importa. Al menos es lo que pienso hoy, mañana igual no estoy tan segura. Agárrate fuerte a mí y a ver lo que pasa. Si salimos de esta nos cosemos de por vida, con hilo fino y de espaldas. Yo confío…
A veces me siento ridícula intentando buscar intenciones escondidas y palabras ocultas, me parece tan enfermizo. En verdad no sé como nos soportamos. Seguro que tampoco sabes que me conformaría con ser solo tu ombligo, de nadie más, solo el tuyo. Quiero ser tu centro, aunque me condene para siempre, no me importa. Al menos es lo que pienso hoy, mañana igual no estoy tan segura. Agárrate fuerte a mí y a ver lo que pasa. Si salimos de esta nos cosemos de por vida, con hilo fino y de espaldas. Yo confío…
jueves, 21 de enero de 2010
miércoles, 20 de enero de 2010
Un capricho tonto, me temo.
Soy una vaga. Soy vaga hasta para escribir, nunca escribo grandes cosas, me canso y lo dejo. Corto, todo cortito. Hablando de cosas cortas me acuerdo siempre del tiempo que estuve viviendo con Andrés, en aquel diminuto apartamento del centro. Yo creo que nos llevábamos tan bien porque en aquel espacio tan reducido nuestros sueños acababan por mezclarse, y yo cogía un poquito de los suyos y él de los míos. Fue una época bonita, en la que me acostumbre a escuchar "te quiero" más veces de las que podía soportar. Pero lo hacía, porque me gustaba la cara que ponía al decirlo, como cuando a un niño se le escapa un secreto. Él hacía listas de cosas que le gustaban. A mi eso me ponía un poco enferma, aunque él decía que lo que tenía era envidia. Y es verdad, yo no soy muy consciente de mi misma, y eso se acaba notando. A mi no me sacas del me gusta el rojo, el nueve y el tacto de la piel fría. Pero todo esto son otras historias.
martes, 19 de enero de 2010
Entre dos piernas
Y hoy te puedo contar varias cosas, aunque no te interesen. Abro la boca y lo vomito, así de fácil. A mi lo que más me gustan son los diálogos, pero a veces inventarte a la otra parte puede resultar algo psicótico, ¿no crees? Bobadas mías, las pienso, y las escribo…y así me va. Hay veces que cuando leo algo que me llama la atención algo cruje dentro de mí, y hace hasta ruido, es interesante. Por ponerte un par de ejemplos te diría que el mundo esta deshecho por el egocentrismo y que siempre hay la misma fiesta entre dos piernas.
lunes, 18 de enero de 2010
¿y qué es eso de la niña que ama el queso Babybel?
Cuando dices ojala, siempre deseas que te pase algo bonito. Llenar el bote de cosas buenas hasta que reviente, y entonces vuelvan a esparcirse por tu cuerpo, y así poder comenzar de nuevo.
Igual es que todos nos sentimos a veces como espacios vacios, irreales, esperando a que pase algo. Todo en esta vida pasa cuando menos te lo esperas. Yo lo espero todo y a todas horas, así que supongo que nunca me pasará nada. Aunque también supongo que a veces los días están hechos para gente triste y que cada vez hay menos personas especiales.
Al final todo se reduce a que te agarren fuerte de la mano y te lleven por pasillos oscuros y al final ver la luz. Ojala me cojan de la mano, aunque nunca llegue a ver la luz, yo soy de las que se conforma con el viaje. Ahí dejo mi querer en sílabas.
Igual es que todos nos sentimos a veces como espacios vacios, irreales, esperando a que pase algo. Todo en esta vida pasa cuando menos te lo esperas. Yo lo espero todo y a todas horas, así que supongo que nunca me pasará nada. Aunque también supongo que a veces los días están hechos para gente triste y que cada vez hay menos personas especiales.
Al final todo se reduce a que te agarren fuerte de la mano y te lleven por pasillos oscuros y al final ver la luz. Ojala me cojan de la mano, aunque nunca llegue a ver la luz, yo soy de las que se conforma con el viaje. Ahí dejo mi querer en sílabas.
domingo, 17 de enero de 2010
01:17
Desde ayer llevo puesto mi reloj de niña pequeña, me lo encontré rebuscando en los cajones de la casa de mi abuela. No anda, pero supongo que eso no importa, yo tampoco soy ya pequeña. Me acordé del día que comprendí que yo no podía ser princesa, es una tontería pero me acuerdo perfectamente de ese día y de cuáles fueron las palabras que uso mi madre para que me estampase contra la realidad. Desde ese día he tenido muchos más momentos de tocar la realidad, cuando te pasa algo y ya no puedes cerrar más los ojos. A mi me entra una especie de tristeza unida a una taquicardia, como si quisiera expulsar el corazón por la boca. Algo que siempre quisiste hacer o ser y ya no puedes, NO PUEDES y punto. Aquí ya no hay excusas, estas tocando tu fracaso, o como quieras llamarlo, con la punta de los dedos.
Yo sé que estoy un poco enferma, de todo y de nada, y que a veces me da por pensar solo en tonterías, creo que pienso demasiado en mi pelo, en mi culo y en por qué no encuentro lo que busco. Y así solo consigo dar vueltas y vueltas en el mismo sitio, y te hundes. Todos te parecen más felices que tú y más listos, más altos, guapos, flacos…y quieres que te den una bofetada para ver si así espabilas.
viernes, 15 de enero de 2010
lunes, 11 de enero de 2010
Yo también me odio
Ya sé que tendría que actualizar esto más a menudo, lo sé, la teoría me la sé a la perfección, en cambio lo que hago es preciosamente lo contrario, pero es que yo qué sé. Ni si quiera puedo estructurar mi habitación, ni mis días, ni mi vida, así que supongo que este…no sé ni cómo llamarlo, ¿blog? Baaah pues eso, que esto sólo es un pequeño reflejo de mi desestructurada vida y simple y vacía y sin argumentos…y blablablabla…
Y tengo un motón de textos más profundos que todo esto y seguramente mucho más interesantes, que la gente leerá y pensará “vaya mierda tan grande” o “cómo me gusta” ambas opiniones igual de respetables claro está. Pero en cambio aquí estoy escribiendo esto que no tiene ni pies ni cabeza, como yo. Un auténtico desastre.
Se me da mal hablar de mí, muy mal. Seguro que no sabéis que me falta una asignatura para terminar mi segunda carrera, que me quiero ir de mi ciudad, la gente me pregunta por qué me voy, y yo digo que me voy porque si no es ahora nunca me marcharé, porque tendré más oportunidades de trabajo y blablabla…son medias mentiras, o medias verdades, o medias mierdas en el fondo.
Me he pasado toda mi vida estudiando y siendo buena, mis amigas empiezan a saber qué hacer con sus vidas y yo no tengo ni idea y me acerco a los treinta, esto es para reír o para llorar? A veces tengo dudas.
Y tengo un motón de textos más profundos que todo esto y seguramente mucho más interesantes, que la gente leerá y pensará “vaya mierda tan grande” o “cómo me gusta” ambas opiniones igual de respetables claro está. Pero en cambio aquí estoy escribiendo esto que no tiene ni pies ni cabeza, como yo. Un auténtico desastre.
Se me da mal hablar de mí, muy mal. Seguro que no sabéis que me falta una asignatura para terminar mi segunda carrera, que me quiero ir de mi ciudad, la gente me pregunta por qué me voy, y yo digo que me voy porque si no es ahora nunca me marcharé, porque tendré más oportunidades de trabajo y blablabla…son medias mentiras, o medias verdades, o medias mierdas en el fondo.
Me he pasado toda mi vida estudiando y siendo buena, mis amigas empiezan a saber qué hacer con sus vidas y yo no tengo ni idea y me acerco a los treinta, esto es para reír o para llorar? A veces tengo dudas.
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