lunes, 21 de junio de 2010

Me preguntó quién inventó el corazón humano





Con dieciséis años me habló de las autopsias sexuales.
Me contó que estaría bien que cada cinco años nos practicaran una de estas autopsias.
Que nos quedáramos muy quietos y alguien nos dijera qué parte de nuestro cuerpo no había sido acariciada; cuentos  besos habíamos recibido; si había sido más querido una mejilla o una ceja que una oreja o los labios.
Una autopsia en toda regla de nuestro sexo, pero con nosotros vivos, aunque inmóviles.
Ella se lo imaginaba y le gustaba pensar que alguien, tan sólo mirando nuestros dedos, supiese si habían tocado con pasión o simplemente por rutina. Si nuestros ojos habían sido mirados con deseo o nuestra lengua había conocido muchos congéneres.
Además, podríamos saber cuáles fueron nuestros mejores actos sexuales, al igual que en un tronco cortado vemos cuándo soportó grandes lluvias o sequías. Quizá a los diecisiete, a los treinta o a los cuarenta y siete. Quizá siempre en primavera o casi siempre cerca del mar. ¿Cuántos mordiscos, cuántos susurros, cuántos chupetones hemos sentido? Un cómputo de números sobre nuestro sexo, nuestra lujuria, nuestro placer solitario.
Y según ella, lo mejor era que cuando acabase esa autopsia sabríamos que estábamos vivos, que podríamos mejorar y lograr que nos acariciasen, que deseáramos, que amáramos y nos amasen.



(Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo. Albert Espinosa)


Este trocito me encantó. Una vez leí que entre dos piernas siempre hay la misma fiesta. Mentira. Hay  fiestas y fiestas ¿no? Hay veces que deseas que la fiesta no termine nunca y otras que te preguntas por qué no te quedaste en casa. Esta semana vi Manhattan y se me quedó grabada esta frase Tuve un impulso loco de tumbarte sobre la superficie lunar y cometer una perversión interestelar contigo. Vamos a cometer perversiones interestelares, anda. Qué bien suena la palabra perversión aquí. Excitante. Gracias al libro que me estoy leyendo ahora he descubierto un poema de Neruda que me ha vuelto loca. Dice su sexo de pestañas nocturnas parpadea, esto ya si que no es superable por nada. Él se lo susurra a ella despacito, todo el poema, mientras están en la cama. En ese momento y ese poema, nada puede ser más erótico. 
Y me he dado cuenta de que las distancias son relativas, ¿qué mas dan los kilómetros, las carreteras o los hombres y mujeres que hay entre tú y yo? Si sé que por las noches siempre vienes a dormir conmigo, que yo lo sé, te noto.

sábado, 19 de junio de 2010

Nos hemos abandonado el uno al otro

Me voy de fiesta, y yo me pongo esto mientras me pinto el ojo y bailo!!!!!!


jueves, 17 de junio de 2010

Esas estupideces se hacen sólo una vez




Dime ¿por qué tú estás en una ciudad y yo estoy en otra? ¿Por qué tú ahora estás allí y yo aquí? Si yo sé que tengo un montón de pequeñas cosas que te harían enloquecer. Entonces dime ¿por qué esperar? ¿a qué? Si tú ya me estás volviendo loca desde allí. ¿Te imaginas cuando el destino, el cosmos, el universo o un autobús nos junten? Explotaremos. Qué perfección, de pies a cabeza, desnudo, tumbadito en la cama. Me pides que me desnude yo también y vaya contigo, me dices “caliéntame con tu respiración”. Y así no hay quien se resista.

martes, 15 de junio de 2010

No es un regalo, sino un préstamo

¿Quién no sabe que ha empezado el mundial de fútbol? Ya, a estas alturas hasta él más despistado, en la tele otra vez vuelven los partidos a todas horas, comentarios, programas, blablabla…
Bueno pues yo quería hablaros de otro mundial, el Campeonato del Mundo de Fútbol de Calle, y lo organiza la Fundación Rais. Puede que os suene el nombre de esta fundación porque aparece en los últimos anuncios de la tele de una conocida bebida. Yo conocí está fundación hace unos años cuando trabajaba. Yo trabajaba en un centro de personas con riesgo de exclusión social, principalmente toxicómanos, además tuve la suerte en ese tiempo de ser una de las editoras de la primera revista en el País Vasco hecha por los propios usuarios, por y para ellos, en las que ellos escribían sus artículos, hablaban de los temas que les interesan e intentaban enseñar a la sociedad cómo en su vida de primera mano. Un proyecto que costó mucho esfuerzo y tiempo pero que mereció la pena.
Uno de los usuarios escribió un artículo sobre la Fundación, ya que él mismo participaba en los partidos y torneos que de vez en cuando se organizaban y que le servían, como a muchos otros, para sentirse un poco más integrado, parte de algo. En el artículo también habla del Campeonato del Mundo, sé que en Internet podréis encontrar mucha más información, si os interesa, pero aquí os pongo (en una no muy buena calidad) ée artículo del que os hablaba.


lunes, 14 de junio de 2010

Encontrarás algún pretexto

 




Aprovechando que:

No había enseñado al mundo mi nuevo pelirrojismo
El viernes me compré un pintalabios rojo
Sigo en paro y me sobra tiempo para estas cosas
La inspiración sigue sin dar señales, la muy…
Llueve mucho y algo tengo que hacer
Por fin cargué la batería de la cámara
Me he drogado un poco para el dolor de garganta
Tengo que hacerme la comida y me da pereza
Hoy es lunes y hay que celebrarlo 
Soy la más guay de mi portal

domingo, 13 de junio de 2010

¿Qué hacías antes de no hacer nada?



Ojala tuviese pecas y los ojos verdes y los brazos más largos para enredarlos entre tu cuerpo y hacernos un nudo y doble lazada. El sol hoy no me importa, ya lo tengo. Mañana igual quiero ser diminuta, mulata o romper los corazones de todas las mujeres del mundo.
¿Y tú a qué aspiras en la vida? Pues a vivirla.

viernes, 11 de junio de 2010

Los rompeolas son el misterio más grande de la ingeniería





Tengo una teoría interesante, creo que estoy demasiado cargada de electricidad o algo así. No sé, más eléctrica de lo normal. Me he dado cuenta porque hace unos días se estropeó la pantalla del ordenador, es la segunda y me ha durado como un año. La anterior me duró un poco más, unos tres o así. El caso es que es como si se fundiese, es que es muy raro, y diréis qué tiene eso de extraño. Pues bien es que a parte de las dos pantallas me ha pasado exactamente lo mismo con la pantalla de un mp3 y con la de un móvil. Es raro, ¿no? Ahora tengo miedo de coger el mando de la tele, a ver si la estropeo también y me echan de casa. Aunque ahora que lo pienso la tele de casa de mi abuela también se ha estropeado y es nueva, pero no quiero liarme más que luego me asusto yo sola con mis teorías. ¿Habéis visto una peli de un chico que tenía también mucha electricidad y vivía en un sotanillo y era muy blanco muy blanco? Creo que se llamaba Powder o algo así, bien me siento un poco como él, salvando las distancias.


También tengo otra teoría muy interesante (o una mierda de teoría) aunque tampoco es una teoría en sí, en realidad no sé muy bien qué es. ¿Una creencia? Pues no sé, el caso es que yo a los chicos/hombres en general los puedo dividir en tres clases, tortuga, pájaro y perro. Es decir, yo veo a un chico y puedo decir este es tortuga, o pájaro, pero vamos, que no es una ciencia exacta ni mucho menos, son solo cosas mías.


Y ya tengo destino de vacaciones, me voy a Gandia, con todo su glamour. Es que ¿por qué todo es tan caro? Bueno no, ¿por qué no puedo permitírmelo? Ah ya, porque no trabajo y no quiero saquear más a mis padres a estas alturas de la vida, ¡que me da vergüenza pedir! Así que eso, vamos en coche además, yo ya he avisado que me pasaré dormida todo el viaje, ellas ya me han avisado de que no son responsables del estado en el que despierte, malditas. ¿Y qué hay por Gandia? No en serio, si alguien sabe que me diga, que yo estoy muy perdida. Yo sólo cruzo los dedos para que los bares no estén invadidos por chuliboys, esos con pendientes de “diamante” zapatos de punta, pantalones apretados y más escote que el mío. Que oye, hay gustos para todos, pero a mí ese tipo como que no me va.


Hoy he ido a la universidad y estaban tres chicas hablando con un chico, eran muy jovencitos y una de las chicas le ha preguntado a el chico si también había empezado a estudiar económicas a distancia, el chico súper orgulloso le ha dicho que sí que había cogido sólo tres asignaturas para probar, entonces la chica (que era un poco oseíta te lo juro) le ha dicho qué guay vas a tener dos licenciaturas y nosotras comiéndonos los mocos…qué pobre, he pensado yo, aquí se come los mocos el de dos carreras, el de tres y el de cuatro…pero bueno, no he dicho nada porque yo antes pensaba igual. Y aquí estoy.


Jo en serio, no estoy nada inspirada, ¿qué me pasa? ¿O será que no me pasa nada?

miércoles, 9 de junio de 2010

Eran las dos y pico de la madrugada

Se me ha ido la inspiración por el agujerito de los zapatos...


Mi primo Peio de once años hace el cubo de rubik y yo no.
El sábado un tio con guardaespaldas nos invitó a cubatas y champán. La gente es tonta.
Creo que en menos de veinte días me voy de vacaciones.
He tocado la tripita de mi amiga que está embarazada de mellizas.
El coreano de la acupuntura se pensó que tenía 19 años. Qué bien.
Estoy llenando mi karma de cosas positivas para luego recibir sólo mierda.
La belleza es tu cabeza. Vivo en mi cabeza, no en mi cuerpo.
Es posible que en octubre tenga que volver a la universidad. Horror y pavor.
Soñé que en mi cuarto tenía un libro de poemas de Ángel González y otro de Sylvia Plath. Creo que es una señal de que todo irá a mejor. Ya veremos.


domingo, 6 de junio de 2010

Siempre que hacíamos el amor

-Tu amor no deja vacío.

Se calló y me miró, quizá sorprendida por el comentario.

-Pensaba en otras mujeres. En una, sobre todo. Fue hace dos o tres años en Madrid. Al terminar se estaba poniendo el sol. Me asomé, tiré una colilla, vi el cielo muy gris, excesivamente gris, y escuché de pronto el tañido de unas camapanas. Aquello me dió mala espina. Me sentía insoportablemente solo.


(Eldorado, F.S. Dragó)


Siempre he dicho que si tuviera que hacer un regalo que fuera una palabra ésta tendría que ser la palabra ojalá. Ojalá octubre. La felicidad. Qué es, quién la siente, cómo se conserva. De dónde viene, pero ojalá se repita. Un mes perfecto, una vida que no se rompa por las puntas, como los carteles. Ojalá. Nadie la tiene. Nadie la ha tenido. La felicidad.
Le dije a Mikel Urmeneta, unos días antes de leer la frase de Capote, en una playa de ibiza, que ése podría ser mi lema para vivir: la palabra ojalá. Venía de mil viajes, había visitado a mil personas, en mil lugares, y había escuchado mil conversaciones diferentes, y en muchas oí mil veces la palabra felicidad o su contraria; en medio de ese vendaval, la palabra ojalá, como un amuleto. Y también escuché o ví, a personajes como Truman Capote.
Le dije también que todo acaba, que nada persiste, pero que la palabra ojalá te permite guardar la sospecha de que no es cierto; al contrario, te inclina a pensar que vas a vivir siempre, y que vas a ser feliz. Ojalá. Esa palabra deja tantos campos abiertos. Ojalá. Mi padre la decía, bueno, la sentía. Él creía que siempre iba a haber una posibilidad, un resquicio, por algún lado entrará la felicidad, o la vida. Yo lo creo también. Ojalá.

(Ojalá Octubre, de Juan Cruz Ruiz)


Una persona te acaricia, te hace bromas, es dulce contigo y luego nunca te vuelve a hablar. ¿A qué te refieres, a la Tercera Guerra? La desconocida te ama y luego reconoce la situación matadero. Te besa y luego te dice que la vida consiste precisamente en seguir adelante, en asimilar alimentos y buscar otros.
Es divertido, en el cuarto, además del reflejo que lo chupa todo (y de ahí el hoyo inmaculado), hay voces de niños, preguntas que llegan como desde muy lejos. Y detrás de las preguntas, lo hubiera adivinado, hay risas nerviosas, bloques que se van deshaciendo pero que antes sueltan su mensaje lo mejor que pueden. “Cuídate.” “Adiós, cuídate.”

(Tres, Roberto Bolaño.)






viernes, 4 de junio de 2010

Yo creo que la conocí, alguna vez




Y yo me digo a misma que aunque escriba y escriba y no haya persona física real a la que vayan destinadas esas palabras no significa que ellas no sean reales. Salen de mi mente, de mi cabeza, y allí ellas existen, como las demás, como las que si tienen destinatarios concretos. Todas merecen su pequeño momento de realidad, es por eso que las dejo salir, a que exploren ellas solitas y luego me indiquen algún camino. Pero nunca se sabe ¿no? Puede que esas palabras algún día sean dichas, o escuchadas o leídas, o abrazadas o tatuadas, lloradas o reídas. Y se las puedo decir a él, o a él, o a ese otro, o a ella que me mira de vez en cuando, o a ti. Igual un día me encuentro contigo y te las digo, ¿te imaginas? Uno delante del otro y yo diciéndote que quiero pasarme los próximos diez años desnuda en la cama, y contigo. Y tú me dirás que soy una loca mientras te ríes,  ¡diez años! ¿Cómo puedo pensar eso? Es el tiempo que nos debe esta vida, a ti y a mí, por las cosas que no nos han pasado y deberían, por el tiempo que he pasado sin notar tus costillas pegadas a mi cuerpo y por no dejarme que me atase a tu piel. Te sigues riendo llamándome loca, ríete sí, pero no pares de hacer lo que estás haciendo, que yo ya no distingo mi lengua entre tu boca.

jueves, 3 de junio de 2010

Las casas de muñecas temblaron

 
Las distintas preguntas con diferentes respuestas, saber que las marcas de los besos no se borrarán nunca, ni mi cuerpo marcado en tu colchón.
Vamos a sumarlo todo, no olvides nada, te pondré el hilo rojo en la muñeca para que lata al ritmo del color de tu sangre. Y nunca me pidas que te quiera con los ojos cerrados, ni me rompas el corazón sin querer. Yo, yo que me haría astronauta por ti.

miércoles, 2 de junio de 2010

martes, 1 de junio de 2010

Desnudos, riendo, chapotearon en el agua




Me he dado cuenta que este es mi primer año sin exámenes, el primer año de de vida sin tener que estudiar. Qué guay. Pero no os creáis, esta vida ociosa me esta matando poco a poco, lentamente. Soy una exagerada, lo sé, no es para tanto. Ahora echo de menos la universidad, los primeros años fueron los mejores sin duda. Al principio todo es bonito, el último año sólo pensaba en quemar la universidad, en plan pirómana total, hasta sonreía de felicidad con sólo pensarlo.
Bueno pues me acuerdo que en los primeros años de uni siempre estábamos juntas un grupito de chicas, seis en concreto, y había un chico que intento conquistarnos a todas, a las seis, una detrás de otra. Y tanto esfuerzo para nada, el pobre. Nosotras nos reíamos y decíamos que tenía el corazón muy grande y por eso tenía tanto amor para dar. Luego dejamos de ver al chico por la uni y nos enteramos que era porque estaba en el hospital, lo habían ingresado porque habían descubierto que tenía el corazón demasiado grande y le estaba dando problemas. Toma ya. Y qué mal nos sentíamos nosotras, aunque no tuviésemos nada que ver. Es que esas cosas dan como grima ¿no? A ver si nosotras le estábamos adivinando el problema cardiaco sin darnos cuenta.
Me acuerdo una vez que soñé que el Papa se moría, el de ahora no, el otro. Bueno pues me pase todo ese día con angustia. A mi personalmente que se muriera o no me daba un poco igual, pero no ese día que yo lo había soñado. ¿Os imagináis que muere ese día? Yo me asusto y pienso que tengo súper poderes o que soy una especie de elegida para algo. Qué mal.


Y después de todo este rollo os diré que Noelia, una chica que hace unas cosas muy muy bonitas que deberíais ver, me ha mandado unos deberes que yo voy a hacer encantada. Tengo que decir diez cosas que me hagan feliz. Diez me parece una exageración. Me ha costado todo y más…

  1. Tocarle la oreja a mi abuela
  2. El chocolate, la paella, la tortilla de patatas de mi padre y el jamón serrano.
  3. Irme de viaje y si es con mis amigas mejor
  4. Mi mejor amiga
  5. La playa, toda ella, tomar el sol, saltar las olas, salitre en el pelo y la ducha cuando vuelves a casa.
  6. Luna
  7. Comprar libros
  8. Que me valgan los vaqueros de cuando tenía 20 años
  9. Quedarme sola en casa, para hacer lo que me de la gana o no hacer nada.
  10. El café de media mañana, el café de media tarde y el café de después de la cena, con su respectiva charla.