Espera, espera, hoy es domingo y he hecho cosas que no son propias del domingo, parece que voy pareciéndome a la gente que hace cosas aunque no sean propias. Ay, la gente y sus pequeñas cosas, qué complejos somos todos. Yo ayer me hubiese ido al fin del mundo con el chico del metro, el que leía un libro de Vargas Llosa a las siete la mañana, y mirándome de frente, cosas así son señales divinas, tan jodidamente divinas que sólo soy yo la que me doy cuenta.
He ordenado un poco la habitación y me he dado cuenta de que tenía cosas verdaderamente bonitas escondidas entre tanta mierda, así que las he puesto bien visibles. Y si esto lo aplicamos a la vida multiplicado por dos nos iría mejor a todos. Soy una pequeña descubridora de tesoros, y además lo hago sin necesidad de creerme la más guapa de la fiesta. Putas ambiciosas. Ey, pero paz y amor a todos eh, que estoy escuchando While my guitar gently weeps y parece que floto.



