Finalmente rechazaré la beca para ir a Bruselas un año, las políticas sociales europeas tendrán que esperar, y yo tendré que esperar a que salga algo interesante y que además me dé el dinero suficiente como para poder comprarme unas bragas nuevas en caso de necesidad. Hablando de bragas, he tenido que ir donde el vecino del primero a que me diese las que se me habían caído mientras recogía la ropa, y no podían ser otras que las rosas de hello Kitty, a veces pienso que todo lo que me pasa me lo busco yo sola a pulso, en serio.
Pero no todo iba a ser desgracias, ya tengo mi entrada para ver a Arcade Fire, en Bilbao, porque aquí molamos mucho, y punto. Y tengo un billete de avión para dentro de un par de semanas. Las clases de alemán terminan mañana, así que creo que podría sobrevivir cuando en un futuro no muy lejano los alemanes nos invadan. Soy una chica Pilates que controla su respiración y movimientos con gracia y salero, y eso ya es mucho.
